GENERATION ZERO, el FPS más espectacular e incréible con guiños amigueros

Generation Zero es un FPS actual lanzado para PlayStation 4, PC y Xbox el 26 de marzo de 2019 y cooperativo que lo tiene todo para un éxito asegurado. Creado con el motor APEX y por una empresa sueca, nos mete en la piel de unos cuantos personajes que tienen que luchar en una Suecia de finales de los 80 invadida por una serie de criaturas robóticas.

El juego nos permitirá crear nuestro personaje según varias tribus urbanas de la época, así como seleccionar una vestimenta inicial, aunque más tarde podremos encontrar diferentes complementos con los que intercambiar el estilo ochentero de nuestro avatar. Tras esta breve fase en el editor de personajes, el juego nos soltará en la región inicial de su inmenso mapa, dejándonos bastante claro desde el comienzo, que va a ser un título bastante parco en ayudas visuales, guías o pistas.

Bajo una perspectiva en primera persona, más que un FPS al uso, estaremos ante un título con predominancia de la exploración y la supervivencia. Tendremos que recorrer cada palmo del escenario intentando encontrar mochilas, cajas y demás recipientes que puedan contener los valiosos recursos para enfrentar a esta nueva amenaza mucho más potente que nosotros como humanos. Por tanto, no estaremos hablando de ese tipo de supervivencia más hardcore en la que tenemos que controlar estadísticas como el hambre o la sed para subsistir, sino la más pura definición de conseguir aguantar con vida lo máximo posible.

Por suerte, Generation Zero incorpora una curiosa mecánica que aliviará en cierta medida la diferencia de potencial entre enemigos y nosotros: la persistencia del daño. Cada enemigo del mundo abierto es único y si nos hemos cruzado con él y hemos conseguido hacer daño o destruir su armadura, su armamento o sus sensores, cuando volvamos a encontrarnos con él, seguirá igual de dañado, haya pasado el tiempo que sea. Lo mismo sucederá con los objetos que hayamos recogido en nuestro favor, una vez obtenidos, desaparecerán del mapa. De este modo, en muchas ocasiones nos sentiremos en un pozo sin salida. Hemos fallado en el combate, pero tendremos que encontrar una nueva solución para acabar con la salud restante del enemigo… sin saber muy bien cómo.

Cada vez que fallamos regresaremos a uno de los puntos que actúan como refugio en cada una de las regiones que conforman el mapa. El problema es que están separados entre sí por distancias enormes que salvar. Lo mismo se aplica a la simple navegación, al no haber ningún tipo de vehículo operativo o cualquier otro medio de transporte, recorrer las grandes distancias que se requieren para ir de un lado a otro acaba siendo lo más tedioso, máxime si tenemos en cuenta que en líneas generales adoptaremos una estrategia en gran parte sigilosa para no comprometer los pocos recursos que podamos tener en cada momento, tratando de mantener un perfil bajo y lo más alejado de las criaturas robóticas.

Un punto fuerte incontestable de Generation Zero es su ambientación ochentera. Desde el tipo de vestuario de los compañeros (ya que el nuestro pasa por alto por la perspectiva en primera persona). En las casas se pueden encontrar multitud de objetos decorativos que nos retrotraen a esa época con buen acabado, así como el estilo de los vehículos (marcas y modelos ficticios). A esto también ayuda que el estilo de estas viviendas de la Suecia de la época parezca algo atemporal.

Y ahí es donde queríamos llegar en Amigatronics. Por lo visto, los creadores de este juego, son usuarios aférrimos del Commodore Amiga, o lo han sido en su juventud, y se puede apreciar en varios guiños hacía nuestra querida plataforma, desperdigados por el mapeado como el que mostramos a continuación:

Commodore Amiga en Generation Zero

Como todos los usuarios de Amiga sabemos, y nos parece increíble después de 30 años, los derechos de Amiga aún están vigentes y “en lucha”, por eso los creadores del juego han preferido no meterse en “marrones” y en vez de poner Amiga a lo largo de los diferentes guiños del juego, han puesto “Omega” y en vez de poner Commodore han puesto “Commando”. Esos sí, con el mismo tipo de letra, para que por lo menos se aprecie algo el toque Amiguero; menos mal !!! XD

Pues en resumen, un juegazo de los actuales, que no te puedes perder si, además, incluye guiños amigueros para que, de vez en cuando y entre disparo y disparo, se te escape una sonrisa al ver un Commodore Amiga dentro de alguna casa, o un logo de Commodore sobre algún elemento tirado por el suelo. Además, que es un juego que mezcla un poco de aventura y supervivencia que no solo se ciñe al disparar a todo lo que se mueve, y esto último, si le da el toque definitivo a que sea un juego perfecto, y recordando a los buenos plataformas de la época, o a los run & gun, en los que, a parte de disparar, tenías que encontrar la palanca que abría tal puerta o tenías que encontrar la llave para acceder al nivel siguiente.

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